Prepárate porque el mundo de la farándula gringa amaneció con un peo bueno: Miley Cyrus —o mejor dicho, ahora solo Miley— se quitó el apellido y viene con álbum nuevo bajo el brazo. Sí, leíste bien: la nena se reinventó completa y aquí te contamos el chisme completo, sin editar.
¿Miley qué? El rebrand que nadie vio venir
Resulta que los fans se dieron cuenta poco a poco, como quien nota que algo cambió en la casa pero no sabe qué. En sus redes sociales el apellido “Cyrus” empezó a desaparecer, y cuando Warner Bros. soltó el comunicado oficial del nuevo proyecto, ahí estaba: la mencionaban solo como “Miley“. Ni ella ni su equipo han dado una explicación oficial del porqué, pero ya tú sabes cómo es esto, la gente no se quedó callada y empezaron las teorías. La más sonada apunta a que podría ser una especie de distanciamiento (calladito, pero firme) de su papá, el cantante country Billy Ray Cyrus, con quien la relación ha estado más fría que agua bendita en enero. Miley no lo ha confirmado ni lo ha negado, así que por ahora eso se queda en el terreno del “yo no digo nada, pero tampoco digo que no”.
Lo que sí es un hecho: la mujer se reinventa, se despoja del nombre completo y se presenta al mundo con una identidad más suya, más limpia, más “esto soy yo y punto”.
"Bass Persuades": su décimo álbum y su primer palo con Atlantic
Y como si el cambio de nombre fuera poco, Miley anunció que el 18 de septiembre de 2026 le cae encima su décimo álbum de estudio, titulado “Bass Persuades”. Este es su primer proyecto bajo el sello Atlantic Records y llega después de “Something Beautiful”, el álbum que sacó en mayo del 2025.
Ella misma soltó el mensaje en sus redes, bien poético, describiendo de qué va este nuevo capítulo:
“La música se apodera de nosotros. La sentimos, la cantamos, a veces bailamos con ella, la dejamos salir y seguimos adelante. Es poderosa, vulnerable, dulce y fuerte. Corazón lleno, corazón roto, cada parte de la vida está ahí en medio.”
O sea, prepárate pa’ sentir de todo, de la alegría al despecho, porque así se está pintando este álbum: crudo, honesto y con mucho corazón puesto sobre la mesa. La portada la fotografió Mert Alas y la dirección creativa corrió por cuenta de Alastair McKimm, así que a nivel visual también viene bien cuidado.





