Prendan una vela, pongan “9 to 5” a to’ volumen y agarren los pañuelos, mujeres, porque hoy Hot 102.5 tiene que darles una noticia que nos parte el corazón: Dolly Parton falleció el 25 de agosto de 2026, a los 80 años.

Sí, leyeron bien. La reina indiscutible de la música country, la mujer que nos enseñó que se puede ser dulce como la miel y fuerte como el acero al mismo tiempo, se despidió de este mundo. La noticia la confirmó su sobrino, Bryan Seaver, a través de un mensaje de la familia en redes sociales, y desde entonces el mundo entero —incluida esta emisora— está de luto.

¿Qué se sabe hasta ahora?

Por el momento la causa exacta de su muerte no se ha hecho pública; la familia solo ha pedido respeto y espacio en un momento tan difícil. Lo que sí sabemos es que Dolly venía lidiando con problemas de salud desde hace un tiempo. Apenas unos días antes de su partida, le había confiado a la revista People que estaba “lidiando con algunos problemas de salud a los que no le prestó atención” mientras cuidaba a su esposo, Carl Dean, quien murió en marzo de 2025 tras 60 años de matrimonio. Ese hombre fue el amor de su vida, y muchos dicen que Dolly nunca terminó de llenar ese vacío. Su última aparición pública fue a principios de agosto, en un evento de su querido Dollywood.

Una vida dedicada a la música

Hablar de Dolly Parton es hablar de una de las compositoras más grandes que ha dado la humanidad, así como suena. Estamos hablando de más de 3,000 canciones escritas de su puño y letra y más de 160 millones de álbumes vendidos alrededor del mundo. “Jolene,” “I Will Always Love You,” “9 to 5″… esas canciones no son solo hits, son himnos que nos han acompañado en despecho, en fiestas, en el carro camino al trabajo y hasta cantándole a la aspiradora un sábado por la mañana.

Pero Dolly era mucho más que una voz privilegiada. Era empresaria, era actriz de películas que todas hemos visto mil veces, era filántropa de corazón enorme (ahí está su programa de alfabetización infantil regalando libros a niños en todo el mundo), y era, sobre todas las cosas, ella misma: auténtica, chistosa, sin pelos en la lengua y con ese acento sureño que derretía a cualquiera.

Gracias, Dolly

Descansa en paz, Dolly. Gracias por la música, por las lágrimas de la risa, por enseñarnos que se puede llegar lejos sin perder la esencia. Aquí en Hot 102.5 vamos a seguir tocando tus canciones con el mismo cariño de siempre, porque una reina como tú no se apaga, se queda pa’ siempre en el playlist del corazón.