En Massachusetts, una agencia de event planning decidió robarse el show este Halloween con una decoración inspirada en Bad Bunny. El protagonista de la decoración es “Bad Boney”, un esqueleto gigante que rinde homenaje al artista urbano más famoso del momento.
“Bad Boney”, recrea algunas de las escenas y campañas más virales del cantante. Entre ellas, su famoso anuncio de Calvin Klein, su participación en el Super Bowl, donde aparece en el campo de juego, y varios momentos icónicos de sus videos musicales.
Más allá del montaje, el homenaje refleja cómo Bad Bunny se ha convertido en un ícono cultural capaz de inspirar arte, moda y ahora también decoraciones de Halloween. Su influencia trasciende la música: representa una generación que no teme ser diferente, romper esquemas y celebrar su identidad con orgullo. Y este Halloween, hasta los esqueletos bailan al ritmo del conejo malo.





